Utilizo mi lenguaje corporal para pensar en voz alta. ¿Me capta?
Me gustás como sos. Así, sin filtro y sin influencia de sustancias espirituosas. Solo vos. Me parecés más divertido, más auténtico e interesante. Me gustás como sos, tu libertad, tu autenticidad, tus experiencias de vida, tu dulzura envuelta en ese hombre seguro que no necesita de nada más que de estar vivo. Sin involucrar mi corazón, espero y estoy ahí cuando regresás.
La verdad no me gusta vivir bajo este adiestramiento. Sigo luchando por romper los límites rígidos e insensatos que se construyeron en mi mente. Me sorprende mucho la manera tan natural como se incorporaron a mi personalidad, y su permanencia en el tiempo.